A veces es extraño como lo que sentimos va cambiando conforme pasa el tiempo. Los sentimientos pueden ser desde alegría hasta a tristeza, desde amor hasta el más profundo odio. También pueden ser intermedios, es decir, por ejemplo, no estar ni alegres ni tristes e incluso podemos sentir indiferencia sobre algo.
También a veces los sentimientos cambian, pasas de la más absoluta felicidad a la mayor tristeza, y es que es irremediable en algunas ocasiones que los sentimientos cambien.
En otros casos, sucede al revés, pasas de un sentimiento "negativo" (tristeza, odio..) a un sentimiento que te proporciona una gran felicidad. Aún así, hay veces que ese sentimiento feliz no dura para siempre y cuando desaparece volvemos a la parte negativa, y así sucesivamente hasta que conseguimos ser felices.
Con el tiempo me he dado cuenta de que, aunque el momento que nos proporciona felicidad no dure para siempre, no vale la pena no intentarlo, porque cada vez estoy más cerca de que ese momento sea eterno. Aunque después ese momento en concreto no sea eterno y después caigamos en un pozo sin fondo donde nos invaden todo tipo de sentimientos negativos nunca hay que dejar de intentarlo, si uno no se arriesga a sentir la felicidad (por el hecho de que después no salga bien y le invadan sentimientos negativos) es obvio que nunca será feliz puesto que nunca lo intenta.
Como diría H. Murakami:
Pero, a fin de cuentas,¿quién puede decir lo que es mejor? No te reprimas por nadie y, cuando la felicidad llame a tu puerta, aprovecha la ocasión y sé feliz.Arriesga, se feliz. Melissa Black.
No hay comentarios:
Publicar un comentario