Como, aunque no lo hagamos intencionadamente, acabamos pagando el no sentirnos bien con el resto de personas que no tienen la culpa, pero al fin y al cabo es inevitable.
He reflexionado profundamente sobre el dolor amoroso, sobre como te va cambiando poco a poco, como las personas que amamos de repente ya no están ahí y es como si nos precipitarámos al vacío.
Es durísimo darte cuenta que las cosas han cambiado, y que seguramente no volverán a ser iguales puesto que tú tampoco eres ya la misma persona.
Cuando eso nos pasa evitamos, por miedo, cualquier cosa que nos recuerde a esa persona tan especial. Damos miles de vueltas a que pudo pasar entre nosotros, rozamos, diría incluso, la mismísima locura. Después de evitar afrontamos y después de culparnos a nosotros mismos culpamos a la otra persona. Odiamos profundamente a esa persona hasta que nos damos cuenta que simplemente nadie tiene la culpa, que nuestra mitad está en camino, a veces parece que no y nos volvemos a hundir en un pozo, esperando a que esa persona nos tienda la mano y nos saque de ahí.
Esa persona, llegará tarde o temprano, nunca pierdas la esperanza, si la pierdes jamás vencerás.
La canción que me inspiró el tema de hoy:
Subtitulada en castellano:
Sonríe a pesar de las circunstancias. Melissa Black.
No hay comentarios:
Publicar un comentario